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Taller
de actividad teatral para la Escuela
Fundamentación
¿Cómo los docentes podremos ubicarnos en este mundo
enloquecido por la violencia, la ambición, el abuso de
poder, la miseria y la injusticia, que generan infinitas
acciones irracionales, solamente explicables en sociedades
enfermas de individualismo y ambición desmedida, que en
definitiva pretende manejar la humanidad por computadoras,
imponiendo un tipo de educación al margen total de la
cultura, con la pretensión absolutamente manifiesta de
formar: obreros, empleados, campesinos, técnicos o
profesionales “semianalfabetos” que sólo respondan al
mandato de producir y consumir, transformando el mundo en
una inmensa empresa que únicamente concibe mercados y
publicistas como único y último proyecto de vida?
Tomando como base la circunstancia de que el hombre es un
ser creador y que, por lo tanto, por medio de su creación
manifiesta su libertad, este talle pretende contribuir al
desarrollo de esa creatividad y libertad, demostrando que
todos los seres humanos pueden y deben ser creativos.
Herbert Read asevera que “el tema de modificar la vida, de
crecer con ella, lleva en sí un método mediante el cual el
hombre es el instrumento de las fuerzas cósmicas. Aguzar
ese instrumento mediante la educación artística, permitiría
una gran apertura de conciencia y a la vez, el principio de
solidaridad comunal, rasgos que determinarían la realización
de la utopía, del hombre totalizando la moral, la ciencia,
el arte y la unicidad y variedad de la Creación”.
Esta, indudablemente, no es la educación a la que estamos
acostumbrados, que promueve la inteligencia y la
industriosidad, para asegurar “el progreso”. Una
sociedad donde los niños aprenden a ver dividido el mundo y
donde el ansia de superación y competitividad genera un
individualismo mezquino y alienante. La enseñanza debe ser
un acto de compartir, de comulgar; un ejercicio por el cual
el descubrimiento es personal y solidario. La misión de la
educación debe ser preparar al niño a no competir, a no
dividir, sino a colaborar, en la familia, en el taller, en
la sociedad. La relación misma del alumno con el maestro
debería prever esto, siendo éste guía y amigo de sus discípulos.
En lugar de una moral de obediencia y sometimiento, habrá
una moral de sentimiento y reciprocidad.
Bernard Shaw dijo que “el hombre no deja de jugar porque
se hace viejo”, sino que por el contrario, “se hace más
viejo porque deja de jugar”. Esta concepción del término
juego va más allá de la actividad lúdica infantil. Podríamos
entenderla como el propio juego de la vida, con sus reglas y
metodologías. El juego no es solamente una actividad
infantil de esparcimiento. Además de constituir una
instancia relevante del acceso al conocimiento, la
creatividad y el trabajo, por parte de los integrantes de
una sociedad en sus primeros años, es también una
necesaria y permanente condición de la vida, en cualquiera
de sus momentos, de los ámbitos y de las modalidades de
convivencia.
Una sociedad en movimiento es una sociedad que no interrumpe
el juego, entendido como el entrenamiento placentero para
ejercitar nuestras capacidades de exploración y de decisión.
Es, por supuesto, la contrapartida del juego de azar,
practicado como un desafío que conduce a la autodestrucción
del juego, que convoca básicamente los instintos agresivos.
De allí que, uniendo creatividad y juego, pretendamos la
reversión de los valores actuales de esa “sociedad
violenta y neurótica”. Lo más importante de la vida no
es sólo crear, sino también descubrir lo que hay en ella.
Objetivos
• Estimular, incentivar y favorecer el desarrollo de la
sensibilidad, la imaginación y la creatividad..
• Lograr que la enseñanza sea un acto de compartir, de
comulgar.
• Desarrollar la autocrítica y la crítica compartida.
• Dar los primeros pasos en el conocimiento de la
disciplina teatral.
• Proporcionar herramientas a los docentes, para que la
actividad cotidiana esté signada por una actitud creativa.
• Toma de conciencia compartida del intercambio de
experiencias.
• Recuperación de los vínculos solidarios y
cooperativos.
• Recuperación de la actividad lúdico-creativa
• Revalorizar el contenido formativo del ensayo-error.
Actividades
Las actividades cubren dos jornadas de trabajo de dos horas
reloj, cada una. Se prevé la realización de actividades
complementarias, al término del taller. Sería deseable
presentar una “muestra” de lo aprehendido.
Metodología
• Ejercicios lúdicos para desinhibición y pérdida del
temor al ridículo.
• Ejercitación de las distintas áreas del aparato psicofísico.
• Breve recorrida por las distintas modalidades teatrales
(Mimo-pantomima-teatro de sombras, etc.)
• Elaboración de situaciones dramáticas en forma grupal.
• Crítica y autocrítica de los trabajos realizados.
Recursos Materiales
Para los participantes
Ropa y calzado cómodos
Manta o esterilla
Envases descartables (plástico, cartón, etc.)
Papeles de diferentes tamaños y texturas
Lanas, sogas, hilos
Pegamentos, tijeras, abrochadoras, etc.
Ropas en desuso, sombreros, gorras (de adultos)
Para los talleristas
Equipo pasacassettes y cd.
Sala amplia, con piso de madera, que se pueda oscurecer.
Luces reflectoras, con posibilidad de atenuarlas.
Duración del taller
Dos jornadas intensivas, de dos horas reloj.
Talleristas:
María José (Joja) COMEZAÑA
José (Pepe) Luis BLANCO
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