José Luis Blanco

Actor, Escritor y Director Teatral

"La importancia del juego dramático en la escuela y su tratamiento frente al aula"

Colabora: María José Comezaña

Taller de actividad teatral para la Escuela

Fundamentación

¿Cómo los docentes podremos ubicarnos en este mundo enloquecido por la violencia, la ambición, el abuso de poder, la miseria y la injusticia, que generan infinitas acciones irracionales, solamente explicables en sociedades enfermas de individualismo y ambición desmedida, que en definitiva pretende manejar la humanidad por computadoras, imponiendo un tipo de educación al margen total de la cultura, con la pretensión absolutamente manifiesta de formar: obreros, empleados, campesinos, técnicos o profesionales “semianalfabetos” que sólo respondan al mandato de producir y consumir, transformando el mundo en una inmensa empresa que únicamente concibe mercados y publicistas como único y último proyecto de vida?
Tomando como base la circunstancia de que el hombre es un ser creador y que, por lo tanto, por medio de su creación manifiesta su libertad, este talle pretende contribuir al desarrollo de esa creatividad y libertad, demostrando que todos los seres humanos pueden y deben ser creativos.
Herbert Read asevera que “el tema de modificar la vida, de crecer con ella, lleva en sí un método mediante el cual el hombre es el instrumento de las fuerzas cósmicas. Aguzar ese instrumento mediante la educación artística, permitiría una gran apertura de conciencia y a la vez, el principio de solidaridad comunal, rasgos que determinarían la realización de la utopía, del hombre totalizando la moral, la ciencia, el arte y la unicidad y variedad de la Creación”.
Esta, indudablemente, no es la educación a la que estamos acostumbrados, que promueve la inteligencia y la industriosidad, para asegurar “el progreso”. Una sociedad donde los niños aprenden a ver dividido el mundo y donde el ansia de superación y competitividad genera un individualismo mezquino y alienante. La enseñanza debe ser un acto de compartir, de comulgar; un ejercicio por el cual el descubrimiento es personal y solidario. La misión de la educación debe ser preparar al niño a no competir, a no dividir, sino a colaborar, en la familia, en el taller, en la sociedad. La relación misma del alumno con el maestro debería prever esto, siendo éste guía y amigo de sus discípulos. En lugar de una moral de obediencia y sometimiento, habrá una moral de sentimiento y reciprocidad.
Bernard Shaw dijo que “el hombre no deja de jugar porque se hace viejo”, sino que por el contrario, “se hace más viejo porque deja de jugar”. Esta concepción del término juego va más allá de la actividad lúdica infantil. Podríamos entenderla como el propio juego de la vida, con sus reglas y metodologías. El juego no es solamente una actividad infantil de esparcimiento. Además de constituir una instancia relevante del acceso al conocimiento, la creatividad y el trabajo, por parte de los integrantes de una sociedad en sus primeros años, es también una necesaria y permanente condición de la vida, en cualquiera de sus momentos, de los ámbitos y de las modalidades de convivencia.
Una sociedad en movimiento es una sociedad que no interrumpe el juego, entendido como el entrenamiento placentero para ejercitar nuestras capacidades de exploración y de decisión. Es, por supuesto, la contrapartida del juego de azar, practicado como un desafío que conduce a la autodestrucción del juego, que convoca básicamente los instintos agresivos.
De allí que, uniendo creatividad y juego, pretendamos la reversión de los valores actuales de esa “sociedad violenta y neurótica”. Lo más importante de la vida no es sólo crear, sino también descubrir lo que hay en ella.

Objetivos

• Estimular, incentivar y favorecer el desarrollo de la sensibilidad, la imaginación y la creatividad..
• Lograr que la enseñanza sea un acto de compartir, de comulgar.
• Desarrollar la autocrítica y la crítica compartida.
• Dar los primeros pasos en el conocimiento de la disciplina teatral.
• Proporcionar herramientas a los docentes, para que la actividad cotidiana esté signada por una actitud creativa.
• Toma de conciencia compartida del intercambio de experiencias.
• Recuperación de los vínculos solidarios y cooperativos.
• Recuperación de la actividad lúdico-creativa
• Revalorizar el contenido formativo del ensayo-error.

Actividades


Las actividades cubren dos jornadas de trabajo de dos horas reloj, cada una. Se prevé la realización de actividades complementarias, al término del taller. Sería deseable presentar una “muestra” de lo aprehendido.

Metodología

• Ejercicios lúdicos para desinhibición y pérdida del temor al ridículo.
• Ejercitación de las distintas áreas del aparato psicofísico.
• Breve recorrida por las distintas modalidades teatrales (Mimo-pantomima-teatro de sombras, etc.)
• Elaboración de situaciones dramáticas en forma grupal.
• Crítica y autocrítica de los trabajos realizados.

Recursos Materiales

Para los participantes
Ropa y calzado cómodos
Manta o esterilla
Envases descartables (plástico, cartón, etc.)
Papeles de diferentes tamaños y texturas
Lanas, sogas, hilos
Pegamentos, tijeras, abrochadoras, etc.
Ropas en desuso, sombreros, gorras (de adultos)

Para los talleristas
Equipo pasacassettes y cd.
Sala amplia, con piso de madera, que se pueda oscurecer.
Luces reflectoras, con posibilidad de atenuarlas.

Duración del taller

Dos jornadas intensivas, de dos horas reloj.


Talleristas:

María José (Joja) COMEZAÑA
José (Pepe) Luis BLANCO